Llevaba meses notando que mis cuerdas vocales me jugaban malas pasadas. Hasta que un día me quedé sin voz. Busqué entre las montañas de papeles, en el disco duro… las piernas no las tengo como la Sirenita, por lo tanto la malvada Ursula no era sospechosa de habérmela robado. Decidí que lo mejor era ir al otorrino. Fue tajante: micronódulos producidos por un mal uso del aparato fonador y tendría que someterme a un tratamiento con el logopeda para aprender a hablar.
Con una campaña electoral a las puertas no me quedó mas remedio que ponerme en marcha y acudir al profesional en cuestión. El sentido del ridículo no es algo que me caracterice pero el día que tuve mi primera sesión del tratamiento me sentí un poco extraña. Después de hacerme unas preguntas sobre mis hábitos y mi dedicación, pasamos al estudio de mi voz. “Dime los días de la semana” me dijo la logopeda “Lunes, martes, miércoles……” sin problemas, claro. “Ahora los meses del año” dijo mientras hacía cruces en un papel. “Enero, febrero……diciembre” dije yo mientras perdía la mirada sin saber muy bien donde fijarla. “Ahora cántame cumpleaños feliz”. No me podía reír porque soy consciente de la importancia que tiene todo esto para mí. Siempre he pensado que una de las peores cosas que me podrían pasar en esta vida es no hablar. Allí estaba yo, (con lo mal que canto) en una consulta, sin tarta, ni velas, delante de una chica más o menos como yo, cantando cumpleaños feliz. En ese momento me di cuenta de lo larga que puede llegar a ser la cancioncita. Me dio tiempo a salir por un momento de mi misma y posicionarme como observadora de la situación.
Todo esto no dejar de ser una anécdota de algo a lo que debo acostumbrarme porque en dos meses de tratamiento me imagino que tendré que hacer muchas cosas de este estilo.
¿Por qué cuento todo esto?
Pues porque creo que tiene mucha relación con algo que está sucediendo en mi pueblo en los últimos meses. Hoy he conseguido abstraerme y ver todo desde fuera: es tremendo. El exalcalde en la cárcel con una fianza de 900.000 €, la paga, sale, va por el pueblo como si no pasara nada, llevamos cuatro meses saliendo todos los días en ABC, ya dos veces en Interviú, corren rumores de la formación de un nuevo partido independiente, el exalcalde manda una carta a los vecinos diciendo que es bueno buenísimo, se confirma que habrá un nuevo partido, en este partido quieren que el exalcalde sea el candidato, dos concejales del equipo de gobierno son expulsados por la actual alcaldesa y probablemente vayan en la lista del nuevo partido……y mientras tanto la gente atónita.
En las calles, en los bares, en los parques todo lo que está pasando es uno de los principales temas de conversación. Yo he estado en medio de la vorágine, expectante, atenta, inquebrantable, crítica, coherente con el trabajo realizado….y viendo como se nos mete a todos en el mismo saco y como se piensa que todos estamos en política por intereses personales.
¿Yo que me he llevado? No sería justa si dijera que nada, porque me he llevado muchas cosas difíciles de cuantificar: satisfacción con las cosas bien hechas, apoyo, cariño, experiencia, fortaleza, muchas ganas de seguir trabajando desde la honradez y la coherencia………..y micronódulos en las cuerdas vocales.
Os iré contando mis avances.